Camino a Burkina

Antes de nada os dejo un enlace a la selección de fotos de Bissau que estaba pendiente. Espero que os gusten las fotos tanto como a nosotros.

En algo más de una semana hemos cruzado tres fronteras. Pasamos de Guinea Bissau a Guinea Conakry y luego de Guinea Conakry a Mali y por fin de Mali a Burkina Faso. Al llegar a las fronteras es siempre el mismo proceso con los matices que quiera poner el funcionario de turno. Primero se pasa por la gendarmería, luego por la policía y luego por aduanas para salir y se hace el recorrido contrario para entrar en cada país. Si hacemos la suma, resulta que hemos pasado por 18 oficinas de fronteras en este corto periodo de tiempo.

mujerEn estas tres últimas fronteras no hemos tenido ni un solo contratiempo. No sé si es el hecho de hacerlas en sentido contrario a lo que sería un viaje desde Europa desincentiva la corrupción o es que ya estamos habituados y se nos nota al llegar a las fronteras pero lo cierto es que nos han dejado pasar sin pedir dinero extra por nada. Siempre hay algún agente que te pide un regalo por lo bien que lo ha hecho; con decirle que no hay regalo suele ser suficiente aunque es mejor decírselo sonriendo para no herir su sensibilidad.

harmatanEl trayecto desde Bissau a Burkina lo hemos hecho de forma tranquila aunque sin detenernos demasiado en visitas ya que estábamos desandando el camino hecho unas semanas antes. Aun así hemos descubierto algunos sitios interesantes y el viaje es siempre gratificante. Encontramos un lugar fantástico para acampar en Conakry, al lado de un rio y con hierba para poner la tienda. Nos bañamos en el río tan ricamente hasta que un tipo que iba a pescar con una escopeta nos dijo que no dejáramos entrar al perro. La razón que nos dio es que los caimanes no atacan a las personas pero sí a los perros. Resultó bastante convincente.

rioAl llegar a la embajada de Burkina en Bamako, nos dieron la grata sorpresa de que el visado para Burkina había bajado a la mitad desde que preguntamos la última vez. Son unas 60.000 CFAs de ahorro que nos vienen de maravilla. Parece ser que se trata de la tarifa para el año 2012 a pesar de haberla puesto en marcha en el mes de abril. Siempre hay pequeños retrasos con estas cosas.

ninosCon los baches del camino se rompió un latiguillo del aire acondicionado de Harmatán. Nada grave pero es una parte importante del coche dadas las altas temperaturas que hace por esta zona en esta época del año. Especialmente en Mali hace mucho calor. No tenemos termómetro ni podemos calcular muy bien pero hace calor. ¡Lo juro! Por suerte encontramos un taller competente en Siguiri y nos hicieron la reparación.

verdeLlegar a Burkina ha sido un renacer. Resulta que aquí ya ha comenzado a llover algo y hace mucho menos calor. El paisaje es verde y hemos conseguido ver hipopótamos. Cuando fuimos a las islas Bijagos en Guinea Bissau queríamos ver los hipopótamos pero nos fue imposible por no ser la época del año más propicia y no disponer de todo el tiempo necesario en estas circunstancias. Pues nada, ha sido llegar a Burkina, ir a Banfora a 80 kilómetros de la frontera y a unos siete kilómetros de allí hay un lago lleno de hipopótamos. Hay que reconocer que son unos bichos impresionantes. Ver esas bocas tan grandes con esos colmillos intimida al más pintado. Es como meterse en los documentales de la dos.

HipopotamoEn un par de días en Burkina hemos ido a ver los hipopótamos, hemos visitado los picos de Sendou que son unas formaciones rocosas que han quedado en medio de la llanura como si fuera una espina dorsal de un pescado y hemos visitado un pantano que abastece de agua a una gran extensión de terreno. Se ven cultivos de arroz, de caña de azúcar, cebollas y otros productos hortícolas. Está todo muy verde y casi todo el mundo se dedica a trabajar la tierra. Por el momento nos está gustando mucho este país. Ya os contaremos más en otras entregas.

Primera semana en Guinea Conakry

Antes de nada os dejo un enlace a las fotos de Mali por si queréis ver el lote completo.

rioEntrar en Guinea Conakry no fue fácil. Pasamos unas seis horas en la frontera entre unas cosas y otras. En general, cuando pasas mucho tiempo en la frontera significa que te han hecho pagar por muchas cosas o que te has negado a pagar el peaje del policía corrupto de turno. En este caso se nos juntaron las dos circunstancias.

Para poder entrar con el coche en Conakry nos pidieron dejar un depósito como conakrygarantía de que el coche no iba a ser vendido en el país. Habíamos preguntado en la embajada de Guinea en Bamako si había algún requisito que cumplir para entrar con Harmatán en el país y no nos dijeron que hiciera falta nada. Al llegar a la frontera nos pidieron el depósito de unos 750€ al cambio y no teníamos tanto dinero encima. Después de negociar y de partirnos la cabeza con cambios de monedas llegamos a un acuerdo de dejar 405€ y 150.000 francos CFA, lo que viene a ser equivalente a unos 650€. Con esto conseguimos tener todo en regla y además tuvimos que pagar por un sello y otra formalidad unas cantidades menores y normales en estos casos.

africandoLlegando a la última barrera habíamos pasado unas tres horas en la frontera y teníamos casi todo. El problema comenzó cuando paramos detrás de una señal un tanto atípica de stop y el poli de turno (vamos a llamarle capitán Sparrow) nos indicó que teníamos que echar un metro marcha atrás. Nada más bajarnos el pupilo del capitán Sparrow nos dijo directamente que habíamos cometido una infracción, que el no buscaba problemas y que quería saber cómo lo deseábamos arreglar. Con estas y otras estuvimos dos horas y pico, que si sí, que si no, que si me das un regalo, que si me das dinero, que si te escribo la multa, que si no tenemos ni un clavel porque nos han limpiado tus compañeros con el depósito del coche, que si aunque tenemos algo de dinero no te vamos a dar ni un chavo, que si no pagáis os dejo aquí a dormir, que si nos importa una mierda dormir aquí o en otro sitio, que si en Europa esto no se hace, que si no sabéis con quién tratáis, que si nos das el carné, que si nos das los papeles, que os los conakrydevuelvo, mira que nos vamos, vale pues iros, adiós muy buenas, sois unos tipos encantadores, si eso, ya nos vemos, o nos llamamos, o lo que sea y nos marchamos con viento fresco sin soltar ni un real a la pareja de corruptos policías.

En Conakry nos hemos encontrado con Cisse que es un amigo (ellos se llaman hermanos y esto tiene su importancia) de Zacarías que es un compañero de Ana Berta cuando estaba en Mauritania. Con Cisse quedamos en Siguiri que es la ciudad más importante cerca de la frontera y desde allí hemos viajado hasta Conakry capital que es dónde nos encontramos ahora.

cisseEn la parte oriental de Guinea Conakry todo el mundo se dedica de algún modo a buscar oro. Hay oro en capas altas del subsuelo pero no se encuentra concentrado como para justificar una explotación industrial. Por esto la gente de la zona se dedica a pasearse por el campo con un detector de metales, que en algunos casos no saben bien cómo utilizar, en busca de algún filón de oro que les garantice comida para unos meses. Si encuentran oro deben cavar para sacarlo y luego las mujeres machacan las piedras y lo lavan una y otra vez hasta quedarse con cantidades minúsculas de oro que se venden a unos 350.000 francos de Guinea o lo que vienen a ser cerca de 40€. Hay quién cuenta historias de gente que ha encontrado hasta tres kilos en un día pero parece harto improbable dados los medios y el sistema de extracción.

Hay pequeños empresarios que tienen varios detectores de metales y llegan a un acuerdo con trabajadores para buscar oro. El empresario pone la máquina, la comida y el alojamiento y se queda con dos tercios de lo encontrado y el trabajador pone el trabajo y se queda con un tercio. El sistema se basa en la confianza que unos ponen en otros. Aparentemente, hay un tal Alá que supervisa todo y que se asegura de que el trabajador no engañe al empresario ni viceversa. No pudimos hablar con el tal Alá para conocer cómo lo hace pero debe ser un tipo muy poderoso.

Las carreteras de Conakry son un despropósito. Hay un tramo en el camino de Siguiri a Mouna (en el centro del país) en el que la carretera está asfaltada pero hubiera sido mejor ir por un camino de cabras. Hay tantos baches y tan profundos que se debe frenar cada pocos metros y utilizar hasta la primera velocidad para pasar los baches. Menos mal que Harmatán es fuerte y  lo ha superado sin mayores inconvenientes.

Ayer llegamos a Conakry. Lo poco que hemos visto es que se trata de una ciudad de conakrytráfico imposible,  que hay algunos mosquitos, y que el calor es pegajoso. Hay mucho ruido por las noches y no hay quién duerma. Nos han hablado de playas hermosas por el norte y ayer descansamos y nos bañamos en unas cataratas fantásticas de camino a Conakry así que se pueden compensar los pequeños contratiempos que nos plantea la ciudad. Nuestra misión es sacar el visado de Guinea Bissau mañana y marcharnos en cuanto sea posible.
Seguiremos informando.