Una semana en Nouadhibou

casa Hemos pasado ya una semana en Mauritania y llega el momento de ir contando las cosas que nos van pasando y lo que hemos hecho en estos días.  En Nouadhibou nos alojamos en casa de Sergio, el antiguo compañero de casa de Ana Berta, y, por tanto, estuvimos en la antigua casa de Ana Berta. Las casas que tienen los cooperantes, y los blancos en general en Mauritania, son casas muy grandes, de una sola planta generalmente y en barrios de cierto nivel sin olvidar que esto es Mauritania y no te puedes esperar las comodidades a las que estamos acostumbrados en los países occidentales.

calle en NouadhibouEsta semana pasada en Nouadhibou hemos dejado a Harmatán aparcado en el garaje de Sergio y nos hemos movido en bicicleta por la ciudad. En general, cuando te mueves por estos parajes en bici, hay siempre un trayecto que cuesta mucho hacer con el viento en contra y otro que es una gozada con el viento a favor. Las calles están en su mayoría cubiertas de arena con niños jugando con ruedas y gentes de lo más variopinto que van a hacer sus cosas. En ocasiones te preguntas qué son esas cosas que van a hacer; supongo que es inmiscuirse en sus vidas demasiado y que además no hace falta saberlo todo.

Durante esta semana en Nouadhibou hemos realizado un curso de Excel para la gente de la oficina de Habitafrica y una pequeña introducción en el programa para uno de los chicos que trabajan con Sergio en el polo de desarrollo de Hay Madrid. Ana Berta ha hecho traspaso de información a Sergio (otro Sergio nuevo, no el de antes) para que se entere un poco mejor de los procesos en marcha en la oficina y de la forma de trabajar que se ha llevado hasta ahora. A partir de aquí será él quien decida cómo se debe continuar. Todos creemos que lo va a hacer muy bien y le deseamos mucha suerte. Nerea ha ayudado a Sergio (el primero) con sus temas de formación de un grupo o asociación que pueda seguir realizando actividades para niños y jóvenes en el polo de desarrollo. Aparte de esto hemos estado con varios amigos y conocidos y hemos pasado ratos agradables con gentes de bien.

banc d´arguinComo lo pasamos muy bien le fin de semana anterior pescando y relajándonos en Banc d´Arguin. Este fin de semana se nos dió muy bien la pesca. Los pescadores cobraron cerca de veinte samas, un atún y una rémora y un pez gato que devolvimos al marSe acercaron Ana Vicenta y Pablo desde Nuakchot con los primos Marie y Alberto y con Ulises. Hay que ver lo que ha crecido Ulises. Está ya a punto de llegar a la adolescencia de los perros. Estos meses lo ha cuidado Jaime y lo ha hecho de maravilla. Ulises se porta muy bien y creemos que no habrá problema en que viaje con nosotros por el continente africano.

banc d´arguinAhora estamos en Nuakchot donde ultimaremos los preparativos para viajar a Mali. Necesitamos el visado y un seguro para el coche.  Cargaremos una garrafa de agua y quizás una de gasoil. Vamos a tintar las lunas de atrás para evitar el calor y ganar en privacidad. Nerea ha decidido seguir el viaje hasta Mali para conocer otro país un poco más al Sur. Aprovecharemos estos días para rencontrarnos con algunos de los amigos que dejamos aquí en la última visita y llevarnos contactos e indicaciones para las próximas etapas.

Os dejo unas fotos de las jornadas de pesca:

banc d´arguinpescadorespesca

Fin de semana en Banc d´Arguin

te mauritanoLlegamos a Nouadhibou el miércoles día 8 de febrero. El viaje a través de Marruecos y el Sahara Occidental transcurrió sin más novedades que un par de multas: una  por saltarnos un Stop que han puesto en una rotonda con la sana intención de parar a los turistas y gentes que pasan por la zona por primera vez, para que aporten fondos a las arcas del estado; y otra por ir a 89 kilómetros por hora en una zona limitada a 80, por una razón similar a la del Stop de Tan-Tan.

banc d´arguinComo quiera que el presupuesto en Dirhams con que contábamos para atravesar Marruecos fuera bastante ajustado y no habíamos presupuestado una partida de infracciones de circulación, tuvimos que apurar nuestros gastos en alojamiento y comida. No obstante lo salvamos con cierta holgura y sin drama de ningún tipo.

furgonetaEn Mauritania el fin de semana es el viernes y el sábado, siendo el viernes el día de la oración. Para disfrutar del fin de semana con algunos amigos de Nouadhibou y otros de Nouakchot, nos fuimos directamente el jueves por la tarde, casi sin descansar del viaje, al Banc d´Arguin. Por varios motivos, difíciles de explicar y que probablemente no serían fáciles de comprender sin haberlo vivido, salimos a las seis de la tarde de Nouadhibou.

zodiakSiete personas en una furgoneta Citroen C25 (la Mauri) con una zodiak plegada para montarla en la playa, un arcón con hielo para la pesca, equipaje, instrumentos musicales, leña, y una caseta de madera desmontada y en avanzado estado de descomposición.  Viendo la carga y los preparativos, nadie podría suponer que íbamos a llegar a la playa de Banc d´Arguin, a unos doscientos cincuenta kilómetros por carretera y otros cuarenta por pistas de arena, sin ningún contratiempo. Increíblemente, el único problema que se nos presentó fue la rotura del cable del acelerador que solucionamos con un poco de sedal de pescar y a las doce de la noche estábamos en la playa, alojados en una haima.

guitarrasHemos pasado dos días pescando y paseando por la playa en un paraje increíble. Se trata de una reserva natural en la que aún quedan algas para albergar a las crías de los peces y que representa una de las bases más importantes para la riqueza pesquera de la zona.  El primer día salimos con la zodiak a pescar. Con el primer lance, Fadel, pescó un bonito de unos tres kilos. La mala suerte fue que me tocó a mí sacarlo del agua y al tirar del sedal me quedé con el sedal y un trozo de cucharilla en la mano y el atún se quedó en el mar con el anzuelo. No es lo malo que se escapara el pez, lo peor es la cara de gilipollas que se te queda y las risas que se echa todo el grupo a tu costa en la velada nocturna de ese día, todo el día siguiente y algunos ratos de días posteriores.

cenaAún con este contratiempo conseguimos pescar algo. Comer el pescado recién sacado del mar es diferente. Para los que somos de tierra adentro, se podría comparar con comer cerezas o ciruelas directamente del árbol. El sabor es completamente distinto y es un disfrute total para los sentidos.

Con la pesca y los paseos se ha pasado el fin de semana y ya estamos metidos en faena con algunas actividades para echar una mano y cerrar una etapa en el caso de Ana Berta. Hoy hemos ido al polo de desarrollo de Hay Madrid, en Nouadhibou, y hemos participado con Sergio en un taller de reparación de bicicletas. Se trabaja con lo justo y se solucionan los problemas sobre la marcha y siempre en la medida de lo posible. En ningún lugar del mundo tiene más sentido aquello de “cuando está casi bien es mejor dejarlo” que aquí.

Nerea ha enseñado a una niña a andar en bici. Quizás os parezca una tontería; puedo aseguraros que no es un hecho trivial.

Ya hemos encontrado nombre para el coche. Se llama Armatán que es un viento del desierto, seco y fuerte. Gracias a todos por las aportaciones.