Por alguna extraña razón están ocurriendo golpes de estado por donde pasamos. Ante todo hemos de asegurar que nosotros no tenemos nada que ver y que no hemos hecho nada para insuflar tanta energía entre las fuerzas armadas de los países por los que vamos pasando. Creemos que es pura casualidad y además que los golpes de estado son bastante habituales por estos lugares. Aun así, tendremos cuidado con lo que comentamos a los militares.
Primero fue en Mali. Una semana después de marcharnos del país, los militares dieron un golpe de estado. Las razones alegadas en esta ocasión fueron que estaban perdiendo la guerra con los rebeldes tuareg
del norte por no estar suficientemente bien equipados. Supongo que razones no les faltaban ya que los ejércitos del África Occidental no destacan por su equipamiento ni preparación y los tuareg vienen de luchar en Libia al lado de Gadafi y se han traído algunos juguetes norteamericanos y europeos de los que compro su glorioso líder cuando era un amigo de las potencias occidentales.
El segundo golpe de estado ocurrió el jueves pasado en Guinea Bissau. En esta ocasión la cosa se complica y las justificaciones son variadas. Trataré de explicar la hipótesis más aplaudida por todos los que nos han hablado del tema.
Resulta que Guinea está en medio de un proceso electoral. La primera
ronda fue hace un mes más o menos y resultó ganador un tal Cadogo. Cadogo es un mafioso que controla casi toda la distribución de combustible del país y seguramente la redistribución de estupefacientes hacia mercados con mayor poder adquisitivo. El amigo Cadogo se ha rodeado de algunos efectivos de tropas de Angola que están bastante bien preparados y saben de guerras y de matar gente.
La oposición, varios partidos en este caso entre los que destaca el de Kumba Yala, no está muy conforme con que gane Cadogo por razones
obvias pero además alegan que supondría la colonización del país por parte de Angola. Además ocurre que el único candidato con solvencia económica como para poder presentarse a la segunda vuelta es Cadogo. Si sólo se presenta un candidato, se haría automáticamente con el poder absoluto y el control efectivo del país. Cosa mucho más peligrosa por estos lugares que la tan manida mayoría absoluta de los países occidentales.
A todo esto hay que sumar que en la primera vuelta votaron algunos muertos, hubo gente que ya había votado cuando llegó a su centro electoral pero no recordaba haberlo hecho y en ciertas poblaciones votó el 100% de la población al mismo candidato (Cadogo por supuesto). No se dijo que había habido fraude pero sí se reconocieron pequeñas irregularidades que no habían afectado al resultado de los comicios.
Ante este panorama la mejor solución que se ha encontrado es llamar a
los militares locales, que al parecer tienen el visto bueno de la CEDEAO y creemos que de Portugal, que por aquí tiene mucho peso, y proponerles que den un golpe de estado. Los militares han secuestrado al ínclito Cadogo y han rodeado a los soldados angoleños para que no den mucha “guerra”. Ahora mismo la situación es esta y se baraja la posibilidad de que los aliados desplieguen más tropas por la zona. No sabemos qué va a pasar ni creemos que nos quedaremos para saberlo. Si no pasa nada mañana mismo salimos de este país.
En los próximos días o meses pasaremos por Conakry, Burkina Faso, Benín y Togo, si alguno de los lectores del blog tiene sospechas de que en estos países puede haber un golpe de estado, rogamos que lo diga ahora que estamos a tiempo de rediseñar la ruta.
Hay que matizar que la democracia en estos países es algo etéreo. No
tiene base ni consistencia y en general no le importa a nadie. La gente se preocupa más de su día a día que de otras cuestiones menos prácticas y que no les reportan nada en el corto plazo. Somos los occidentales los que nos preocupamos de estas cosas y decimos “qué barbaridad” cuando pasan cosas como las que acabo de relatar. Por otra parte, la mayoría de la población no tiene formación ni criterio para decidirse por uno u otro candidato y tienden a votar lo que les dice el jefe del poblado que en Guinea Bissau se llama “régulo” y en Mali “chef de village”.













