Rayos y truenos

Creo haber leído o escuchado en alguna ocasión que en una tormenta se descargan miles de rayos de media. Siempre me pareció que esto era un poco exagerado en base a las tormentas que había visto. Desde que he presenciado las tormentas por esta zona he cambiado de idea.

La época de lluvias se supone que comienza a mediados o finales de mayo. Parece que este año se ha adelantado ya que para estas fechas (escribo esto el día cinco de mayo en espera de poder publicarlo pronto) ya hemos presenciado varias tormentas y algún día lluvioso.

La primera tormenta que vimos fue en la noche que estuvimos acampados en el Mare de los Hipopótamos. En realidad ese día no llovió mucho; básicamente se tiró varias horas relampagueando con rayos a miles y truenos por doquier. Caían rayos por todos los lados, Ulises pasó verdadero terror, el campo se iluminaba constantemente y resultó complicado dormir con tanto fogonazo y ruido.

A los pocos días nos sorprendió otra tormenta durmiendo en el campo. Como hace bastante calor, solemos dormir directamente con la mosquitera y no con la tienda. Cuando empezó a llover tuvimos que recoger la mosquitera con saco, colchoneta, esterillas y almohadas dentro y meterlo dentro de Harmatán. Ulises se quería meter en la mosquitera mientras nosotros pretendíamos recogerla y esto complicó la operación un poco. Dormimos los tres dentro de Harmatán como pudimos y amanecimos en un campo lleno de canales de agua y barro.

Hace dos noches tuvimos una tormenta memorable. Por suerte esta vez nos pillo en un albergue muy mono en el que nos hemos alojado unos días en Pama, en la ruta de Benín (Chez V.S.; muy recomendable). Llovió a mares y hubo algún rayo que debió caer al lado del albergue; el ruido y la luz fueron realmente espectaculares. No he visto caer tantos rayos en toda mi vida ni recuerdo haberlos sentido tan cerca.

Las tormentas en África compensan la media de rayos caídos por tormenta con creces. No ha sido posible contarlos aunque no renunciamos a ello. Los rayos caen a la vez por varios lados. No se pueden contar los segundos entre rayo y trueno para saber la distancia a la que está la tormenta porque sería imposible determinar que trueno corresponde a que rayo. Supongo que los fuegos artificiales los inventó un chino que vio una de estas tormentas y le pareció que podría ser un espectáculo para las fiestas de su pueblo.